Asumámoslo, la crisis ha traido grandes oportunidades y lucrativas ventajas para el sector industrial de la muerte. Después de tantos siglos y siglos de existencia humana, sólo unos pocos son capaces de entender que la muerte es el gran negocio, el único negocio que tiene como mercado potencial a todos los seres humanos. No está mal para empezar. ¿Vives de los tornillos? Recuerda que hay gente que no los necesita y nunca te los va a comprar, e incluso hay gente a la que le falta un tornillo y no lo sabe. ¿Vives del turismo? Hay gente a la que eso de irse de vacaciones le suena a chino, aunque haya otra gente que se vaya a china de vacaciones. ¿Vives de tu inteligencia y conocimiento? En fin, sabrás que está completamente sobredimensionado ese sector del talento.
En cambio, para quienes viven o quieren vivir de la muerte -de los demás, se entiende-, la perspectiva es optimista. Morir es una obligación, es una prescripción, es una enfermedad incurable de toda persona viva, es el último gran gasto que todos afrontaremos tarde o temprano. En el post anterior, Enrique mostraba una aplicación concreta de los negocios de muerte en un contexto geoeconómico también concreto. Los servicios a las personas, ese gran sector de la economía terciaria, aún no ha entrado a fondo en los servicios a las post-personas, a los muertos. Estamos hablando de los servicios post-mortem, un sector que avanza en la cadena de valor de los servicios inter vivos para adentrarse en cavidades más profundas de la economía del más allá. De hecho, nuestro inestimable Tutankamon bien sabía de LA ECONOMÍA DEL MÁS ALLÁ: a mí entiérrame con todos mis tesoros, no vaya a ser que más allá exista algo y no tenga nada con lo que seguir pegándome la vidorra que me he pegado estos años como faraón.
Ahí vemos que hay un nicho importante para crear nuevas empresas desde el antiemprendizaje, como por ejemplo:
- Empresa de gestión de activos personales en redes sociales pre mortem: monta una empresa para gestionar las cuentas de redes sociales de las personas que se mueren, ofréceles una gestión integral y activa para que sigan acumulando seguidores y amigos incluso después de muertos.
- Gestión de los derechos de propiedad intelectual de tu cuerpo utilizado para arte: si la muerte se ha convertido en arte, monta una empresa para que los legítimos propietarios de los cuerpos utilizados para exposiciones como Bodies puedan cobrar los derechos de propiedad intelectual que les corresponden.Recuerda: la SGAE siempre te apoyará en esto.







