miércoles, 9 de julio de 2008

Inercia psicoespiritual y actitud sobreadaptada

Hoy toca hablar de pseudo-ciencia, de chamanismo moderno, de psico-magia vía Jodorowsky (¿por qué se alejó del Movimiento Pánico con estas ñoñerías nigrománticas?). Resulta que un servidor es 9, repito, ENEATIPO NUEVE, dentro del eneagrama de la pesonalidad, una especie de tipología rotunda del comportamiento y la diversidad humana encerrada en un modelo que no resiste ninguna disputa científica y racional. Se trata de los eneagramas, algo no muy diferetnte de la astrología, caracteriología, creacionismo, grafología y parapsicología, entre otros. Me declaro enemigo de la ciencia, pero aún más enemigo de la pseudociencia, porque es necesario el avance de la ciencia y el pensamiento crítico.

El concepto de pseudociencia es un término que hace referencia a un conjunto de supuestos conocimientos, metodologías, prácticas o creencias no científicas pero que reclaman dicho carácter. Mario Bunge la ha definido como “un montón de macanas que se venden como ciencia.” Sí, efectivamente, se VENDEN, y es increible el extraordinario negocio que se genera en torno a esos temas, aprovechando esta sociedad de ciudadanos libres, laicos y racionales que vivimos en un caldo tóxico de ataduras mercantilistas, búsquedas desorientadas de trasdecencia religiosa y bobaliconería simplona lacrimógena y banal. Pero NEGOCIO al fin y al cabo, respetable. Yo también vivo, de algún modo de la palabrería, pero con tres diferencias:

  • No la disfrazo de trascendencia ni de auto-ayuda.
  • Soy capaz de reirme de mí mismo.
  • No vendo motivos a la gente para autoengañarse dentro de esa maraña de supuesta autoayuda.

Por supuesto, como sospechaba, busco en Wikipedia y encuentro la famosa señal de alerta:

La exactitud de la información de pseudociencia está discutida.
En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.

No podía ser de otra manera; en ese espacio de construcción colaborativa no cuela cualquier cosa. Mario Bunge destaca una serie de características, pero me quedo con una, que es la principal vía de entrada a esta charlatanería reconfortante:

Es fácil: no requiere un largo aprendizaje. El motivo es que no se funda sobre un cuerpo de conocimientos auténticos. Por ejemplo, quien pretenda investigar los mecanismos neurales del olvido o del placer tendrá que empezar por estudiar neurobiología y psicología, dedicando varios años a trabajos de laboratorio. En cambio, cualquiera puede recitar el dogma de que el olvido es efecto de la represión, o de que la búsqueda del placer obedece al "principio del placer". Buscar conocimiento nuevo no es lo mismo que repetir o siquiera inventar fórmulas huecas.

En fin, un poco de orina viral contra la pseudociencia nunca viene mal. Al contrario, utilicemos las tipologías básicas de los eneagramas para seguir abundando en el Método Tutankamon junto a otros sistemas que ya hemos construido:

Estos serían los ENEATIPOS DEL EMPRENDIZAJE:
  • Eneatipo 1 : La ira y el perfeccionismo. Ese eterno buscador de enfrentamiento dentro de la empresa, generandor de asco, ruido y batallas improductivas, disfrazado de modelo de autoridad, de excelencia y duro trabajo, pero que sólo esconde un afán de protagonismo desmedido sin ninguna orientación a la solidaridad del grupo o a los resultados.
  • Eneatipo 2: El orgullo y la personalidad histriónica. Ese bufón del business, que ejerce su poder a base de manotazos, e-mails abruptos, comportamientos erráticos disfrazados de genialidad, pero sin capacidad para la empatía con sus compañeros.
  • Eneatipo 3: La vanidad, la inautenticidad y la orientación mercantilista. Ese personaje del mundo de la farándula emprendedora, que se mueve como pez en el agua entre la venta de humo, la palabrería hueca tendente a la incomprensión y la nadería más absoluta e ineficaz, pero pensando siempre en el cuento de la lechera del tipo "con este negocio me forro".
  • Eneatipo 4: La envidia y el carácter depresivo masoquista. Ese conocido emprendedor que se autoflagela porque se ha ido una noche de juerga, no ha terminado el power point para la presentación al business demon de turno, que cree que no puede y además lo dice, sólo para parecer ocupado y no demostrar su incapacidad para salir del sarcófago por sus porpios medios.
  • Eneatipo 5: La avaricia y el desapego patológico. Complejo animal de la selva emprendedora este; sin duda, el más raro de los eneatipos, pero sin duda fácil de encontrar en los que tienden al individualismo smigoliano ("mi tesoro....").
  • Eneatipo 6: La cobardía, el carácter paranoide y la acusación. Ese emprendedor o aspirante a trabajador por cuenta propia que nunca se suelta el lazo del sueldo por miedo a no poder pagarse las vacaciones, por miedo al miedo, por miedo a sí mismo y a fracasar, perdido en el tiempo infinito del pánico a que no le apoyen, a que sus socios le den la espalda en algún momento, a que en algún moemnto realmente el ÉXITO aparezca.
  • Eneatipo 7: La gula, la fraudulencia y la personalidad narcisista. Sin duda, el eneatipo más conocido: yo emprendo porque mola, porque es chulo, porque quiero ser como Steve Jobs. Y molar mazo, y tener mis tarjetas, y ser más de lo mismo pero creerse diferente.
  • Eneatipo 8: El carácter sádico y la lujuria. El que más me gusta, por sus actos los conoceréismontar una empresita para fustigar con el látigo de laincompetencia a los que quieran destacar, a los que quieran sobresalir, a los que quieran ir más allá de sdu ordenador y su mesa de trabajo para plantear nuevas alternativas, nuevas formas de hacer las cosas o nuevas líneas de negocio.
  • Eneatipo 9: La inercia psicoespiritual y la actitud sobreadaptada. Veamos, este me dicen que soy yo, que me parezco a esto. Lo primero, ya lo he dicho al principio: esto es basura psico-mágica. Y lo segundo, que alguien tenga la bondad de explicarme qué significa para poder completar el listado.

4 comentarios:

Bajo en Carbono dijo...

Chapeau Momia!

Me ha encantado este dulce amargo post.

Sin lugar a dudas un primer acercamiento del mapa de los orcos y los business demons del mundo fractal de la pirámide. Desgraciadamente me vi identificado en distintos eneagramas (es que también me gustaría andar en camiseta como Steve Jobs). Estoy confundido. No sé quién me podría ayudar a hacer un power point para identificar mi situación "real"

Manu dijo...

@ j13:24 Cuando quieras, nos juntamos un día en un bar con unas cervezas y organizamos algunas ideas para hacer ese Power Point (¿punto fuerza?) que, recuerda siempre, "power point is evil".

Apuesto por el encuentro la próxima semana en BCN como momento para crear un nuevo subproducto Tutankamon.

Anónimo dijo...

A pesar de estar aún perdido por la gran octava cósmica, si me tengo que apuntar algo, diré que soy un 7. Aunque iría un poco más allá. Yo no emprendo, porque emprender mola, y lo que me hace ser diferente es eso precisamente, que me mola emprender, pero no lo hago porque está de moda.

Manu dijo...

@ tpd müller: el 7 ya sabes que tiene además toda una leyenda detrás. La pregunta es: ¿por qué mola emprender? ¿Qué satisfacción encuentras en ello?