Vale, la crisis se ha puesto terrible. Entre disputas y negociaciones de mercadillo sobre quién debe estar en la Cumbre del G-20, empezamos a oir un nuevo canto de sirena, pura programación neurolingüística, sobre la refundación del capitalismo. ¡Ja! A estas alturas de la historia ya no cuela, la verdad. Transitando de la crisis financiera a la crisis de la economía real, cabalgando a lomos de gigantes con pies de barro, lo que toca es "galopar hasta enterrarlos en el mar", como cantaba hace ya tiempo Paco Ibañez. Atronar los cimientos de este nuevo y viejo mundo absurdo, como cantaban Hechos contra el decoro en la fantástica película Barrio, de Fernando León de Aranoa:
Poesía que no
sacrifica, bajo ningún concepto, el
pensamiento en beneficio de una rima agradecida.
Acometida comprometida, elaborando un discurso
de energía positiva, bomba positiva, mente
positiva. Ideas al servicio de almas desfavorecidas.
Como esta, que expresa sin venda
en los ojos, sin soga en el cuello, sin mordaza
en la boca: resistencia, renuncia, enérgica
repulsa que estrangule los cimientos de este nuevo
y viejo mundo absurdo, de voces mudo, de seca raíz
enferma, de fruto podrido.
Metamorfosis que teje
la gran tela de araña a partir de la diversidad,
origen de la unidad. Asamblea, decisiva asamblea,
constante proclama. Raudal de propuestas aquí
defendidas, aquí difundidas, respuesta violenta
no exenta de inteligencia, combustible incombustible,
antisistema, sistemáticamente enfrentado al
sistema.
Paco Ibañez y Rafael Alberti cantando juntos en 1991
Que no nos cuenten historias. Las propuestas de reinvención del capitalismo hace tiempo que las conocemos, las hemos hablado y trabajado en la blogosfera, las hemos definido y están listas, están ya en marcha. EL NUEVO CAPITALISMO YA ESTÁ INVENTADO, ESTÚPIDOS, y es una mezcla sincrética de varias propuestas:
- Economía del cariño
- Economía del conocimiento
- Economía de la atención
- Economía de la abundancia
- Economía del aburrimiento
- Economía del talento
- Economía funky
- Economía de la gratuidad
- Economía del regalo
En fin, lo tenemos todo para entrar en una fase nueva. Juan Urrutia lo cuenta en un libro aún pendiente de leer, El capitalismo que viene, y si no, siempre nos quedará la condenada inn0v%c&ón. Es una batalla ganada ya, EL CAPITALISMO HA MUERTO, VIVA EL CAPITALISMO. Que le den el Premio Nobel de Economía a Paul Krugman es sólo una maniobra de distracción, un clásico de la guerra de guerrillas en la que ha entrado el capitaismo para perpetuarse. Hasta el funking Bush ahora dice que se arrepiente de algunas cosillas, que él no quería, que él ha intenado ser bueno. Su puta madre....
Yo termino. Refundar el capitalismo es una soberana gilipollez, admitámoslo. Siempre nos quedará El Roto para consolarnos. Porque nos vendrán con nuevas regulaciones sobre el sistema bancario, que desparecerán tan pronto como desaparezca la crisis; nos vendrán con nuevas instituciones financieras internacionales en las que gobernarán los mismo y, como mucho, las máquinas de vending incluirán café de comercio justo; nos vendrán con nuevos productos financieros más seeguros, más fiables, más bonitos, en folletos con el sello de la Cruz Roja; nos vendrán con que "el capitalismo somos todos" y todos somos un poco culpables de la crisis; nos vendrán con que en los de Harvard son listísimos y son los mismos qlistos que nos han metido en la puta crisis; nos vendrán con palos y a hostia limpia reventarán las manifestaciones; nos vendrán con palmaditas, diciendo que las bases éticas del nuevo capitalismo son fuertes, porque el ser humano es capaz de inventarse a sí mismo; quizá nos vengan poniendo la sede del Nuevo Fondo Financiero Global y el Monte de Piedad Mundial tendrán la sede en Nairobi, para demostrarnos que ahora todo el mundo cuenta; nos vendrán por la noche, a escondidas, y será la noche de los cristales rotos del neofascismo bancario.





