Leo la siguiente noticia:
El número de billetes de 500 euros en circulación cae en el mes de mayo a niveles de 2006
Intuyo que tiene que ver con la oleada alarmista de la crisis económica. Ah, claro, no, es un indicador económico. Señoras, señores, apriétense que la cosa está muy mal: hasta el dinero negro está en crisis. Ahora sí que podemos asustarnos.Realmente, no entiendo qué quiere decir esta noticia. ¿No decían que era un síntoma de la corrupción que nos distingue, al representar el 65% del dinero en circulación? Es que entonces igual es la primera noticia económica de signo positivo que escuchamos en los últimos meses: en España, el dinero negro cae a sus niveles más bajos desde 2006.
Sí, admito que tengo un problema con la literatura económica, que me parece un poco banal y superflua.

4 comentarios:
Yo no hablaría de crisis en el dinero negro. Los billetes de 500 , son como la energía, no desaparece, se transforma. Además creo firmemente que la innovación está detrás de todo esto. Las dos principales fuentes de energía(léase billete de 500)en el estado español han sido el agro y el ladrillo, tradicionalmente lastradas por un desarrollo tardío provocado por la pertinaz sequía en un caso, y por el nunca suficientemente reconocido carajillo en el otro.
El sector energético tenia que renovarse. Las peonadas rumanas y los albañiles portugueses suponían un derroche energético de miles de billetes morados todos los meses.
La apuesta por la innovación en políticas energéticas respetuosas con el entorno, a pesar de su coste más elevado, por parte de los bancos y cajas ha sido decisiva. “Nomínate y llévate unos pucheros”.
@tpd müller: leyendo el fin de semana el libro de Gustavo Bueno sobre la izquierda, llegué a la conclusión de que el caldo de cultivo en el que se sobrevive el mensaje de esa "palabra que empieza por i" es la IZQUIERDA EXTRAVAGANTE, un subtipo de las izquierdas indefinidas, aunque dudo en encasillarlo en la IZQUIERDA DIVAGANTE (de raíces más artísticas y contraculturales).
Esto lo traigo a colación más que nada para subrayar la completa lejanía del discurso de la Gran Transformación (¿alguien lee a Karl Polanyi a estas alturas?) como proceso transformador impulsado por la innovación. Digo lejanía respecto a la realidad que ha vivido este país en los últimso años, como bien dices, ladrillo y agro (vía PAC). Eso nos ha llevado al puesto 33 en el Global Competitiveness Scoreboard 2008. Vamos, que preparados no estamos para la crisis, aunque al menos nos queda el orgullo de que en este tiempo hemos metido a unos cuantos nombres en la lista FORBES de personas más famosas del mundo.
Karl Polanyi no. El único referente que tengo en materia económica es Charlot en Tiempos modernos.
Dicho esto, no quería dejar pasar sin comentar una afirmación a la que direcciona el artículo, que dice lo siguiente: "España es un país antropológicamente corrupto".
Yo tenía mis sospechas de que tras el asedio romano a Numancia se escondía, ya en aquella época, un claro interés urbanístico, proceso recalificatorio incluido.
Gran frase donde las haya. Me parece un poco rotundo el término corrupto, al fin y al cabo cada territorio tiene que ser capaz de aplicar a "su manera", las tecnologías desfasadas alemanas y la poco comprendida política laboral asiática. Por eso yo no hablaría de corrupción sino de peculiar creatividad en las relaciones económicas. Somos uno de los pocos países que sigue manteniendo el trueque en su sentido más puro.
@ tpd müller: me parece muy acertado traer a colación el clásico "Tiempos modernos", posiblemente requeriría un post como excusa, seguro que tenemos muchas lecciones que sacar para el Método Tutankamon. Recuérdamelo si ves que no surge el post en los próximos días.
A lo que sí te invito es a abundar en el tema del trueque que mencionas al final de tu comentario....
Publicar un comentario