miércoles 3 de septiembre de 2008

Manifiesto Lurker. Una nueva pasividad para el siglo XXI

Un fantasma recorre la blogosfera, el fantasma del lurkismo. La Sociedad Informacional y su No-Futuro nos ha transformado de sujetos libres en objetos pasivos y nos preguntamos: ¿qué pasaría si no hacemos nada? Parar, detener, cesar toda actividad humana y tan solo mirar adocenados y aborregados esta frenética actividad que nos proyecta cambios automáticos a través de múltiples RSS. Y frente a esta realidad, sostenernos en una nueva Ética Lurker contra esta época de innovación que no innova, de diálogo solipsista entre iguales que tienden a confluir en sus ideas y a conformar espacios cacofónicos, de regurgitar y no tragar, dejando un sabor de boca a sacarina y condescendencia. Cuanto más diálogo, más silencio, y más repetición, y más lo mismo. Cuantos más posts, más lecturas acechantes.


Nuestro orgullo lurker se basa en los siguientes principios irrenunciables:

1. Ser lurker es natural. Porque como humanos, sólo tenemos dos o tres ideas propias a lo largo de nuestra vida, y todo lo demás es repetir ad nauseam ideas ya existentes. El 99,99% de los humanos nacimos para no inventar nada. Entendido esto, renunciamos o conscientemente por tanto a intentar decir nada interesante porque nunca lo conseguiremos, y dejamos al 0,01% de la población humana (¿realmente sois humanos?) que llene la blogosfera de palabras. Somos, por tanto, neo-unamunonianos y situacionistas.

2. Reivindicamos el activismo pasivo. Una postura de activismo pasivo como forma de participación política, social y cultural en la creación de conocimiento en las comunidades de práctica e inteligencia inductiva, algún día comunitaria. Somos el reverso luminoso de la blogosfera, porque leemos, consumimos, disentimos y callamos.

3. Acechar es un arte sublime. Como primates avanzados, nacimos para vigilar, el gran hermano orwelliano somos nosotros/as.

4. No tenemos miedo al diálogo en la blogosfera; simplemente, no tenemos nada que decir aparte de este manifiesto. Y no tener nada que decir significa para nosotros una demostración de que ya está todo dicho. O, en el mejor de los casos, que lo que digamos puede tener un efecto-caos que procuramos evitar por el bien de la humanidad, y que no valdría la pena compartir nuestro conocimiento hacia una rama que no crecerá. Nos mueve, pues, un objetivo puramente altruista al que no renunciamos. Nuestra participación periférica, y en excepciones tangencial, es legítima y anularemos todas las críticas con mayor pasividad. Cien millones de ojos pasivos pueden tener un valor exponencial en el mercado de la miopía. Creemos en nuestro poder porque somos El Poder.

6. Los agregadores de feeds son la Piedra Filosofal de nuestro tiempo. El valor de una nueva fuente RSS es directamente proporcional al silencio sepulcral que mantengamos durante su lectura. El lurker aspira a tener agregados todas las RSS existentes y el primero que lo consiga será beatificado.

7. Cuando comentamos en un blog, lo hacemos de forma anónima, porque anónima es nuestra voluntad. Perseguimos la más absoluta indiferencia de la Historia y dejamos los rankings de Technorati y del.ici.us para los competidores del ego. Pero inventaremos un ranking y nubes de lurkers, que mantendremos en secreto sólo entre nosotros.

8. El lurker es un FLAMER autocensurado. Si realmente dijéramos lo que nos parecen todas las naderías de los blogs nos quedaríamos sin palabras. O quizás ya nos hemos quedado sin palabras frente a un puntero que recorre con tanta facilidad bajo nuestros dedos, y por eso somos lurkers.

9. El lurker es un LAMMERautocontenido. Por supuesto que podríamos inundar con verborrea radical y nuestro caudal de conocimiento sobre la afasia del pez volador y sus aplicaciones 2.0, pero renunciamos a ello hace tiempo. Ahorramos en tiempo para poder descargarnos nuevo software inútil, y más feeds que repasar con la rueda del ratón.

10. El lurker es un GEEK y un NERD al mismo tiempo, sin mayor explicación, sin mayor comentario, pero jamás lo confesará.

11. Todo lurker es un TROLL en desarrollo. La segunda ley de la lurk-dinámica sostiene que todo proceso de acecho encierra un proceso antrópico por el cual el silencio se convertirá, tarde o temprano, en una acción ofensiva, un momento de valor, sin excusa aparente, que volverá a transformarse en silencio absoluto en cuanto vea moderado su comentario.

12. El lurkismo es sólo una estrategia de creación de escasez. Cuando todos los bloggers, hackers y demás miembros activos de la blogosfera se queden sin nada que decir, los lurkers podremos ofrecer nuestro conocimiento largamente acumulado, y lo ofreceremos a las grandes corporaciones para que vuelvan a tomar el control de la economía. Se trata de una estrategia de CROWDSOURCING aplazada en el tiempo.

Foto cortesía de goldrausch

Mediante este manifiesto, nos constituimos en grupo de poder para seguir desbordando las redes sociales, para seguir almacenando herramientas de software social en nuestro beneficio individual y para seguir callados como muertos. Sabemos que inventaron el microblogging para hacer nos caer en la trampa. Pero no pudisteis con nosotros: estamos todos apuntados en Twitter y en Plurk y seguiremos al acecho.

Y, por encima de todo, adoramos a nuestro Guía, Lurker Kay Walker.




7 comentarios:

Enrique Rebolledo dijo...

Mi estimada momia,

Me atrevo a contribuir con el manifiesto con la definición de Lamer (leimer), para evitar que los hits se nos vayan a otra parte:

Lamer is a jargon or slang name originally applied in cracker and phreaker culture to someone who didn't really understand what he or she was doing.

Manuederra dijo...

Se coló una M en lamer me parece, ¿no?

Yo me pregunto más cosas: ¿cuántos lurkers leerán el manifiesto y no dirán nada?, ¿tiene sentido que un lurker lance un manifiesto?, quien comenta este post, ¿es un lurker?

Anónimo dijo...

Por supuesto, firmo este manifiesto (obviamente, como anónimo) y vuelvo a mi estado "Acecho" como buen lurker.

Anónimo dijo...

¡Lo firmo!

Lurker antilurker dijo...

Estáis fatal, en serio ;-)

Anónimo dijo...

Asiento complaciente y prosigo acumulando, enorgullecido por mi banal comentario.

Anónimo dijo...

Hummm