
Dicen que dicen que existen las incubadoras de empresas, sistemas de apoyo para el lanzamiento de proyectos empresariales. Sin duda, muchas de ellas han tenido cierto éxito en impulsar nuevos negocios y en dar ese apoyo necesario a la persona emprendedora. Pero también muchas de esas ideas y proyectos empresariales quedan a veces encerrados en sarcófagos de Tutankamon, embalsamados en una sustancia viscosa de gestión odiosa, inoperancia de los sistemas de apoyo al emprendizaje, planes estratégicos, planes de negocios, planes para hacer planes, meetings, briefings y anglicismos varios. Todos ellos acaban teniendo más importancia que la idea, más urgencia que el impulso creativo.
Tan decisivas en esas primeras etapas de desarrollo empresarial, a veces se convierten en prisiones cuando se justifican únicamente por los servicios que ofrecen y las condiciones de sus infraestructuras. Ambos elementos (las infraestructuras y los servicios) son básicos sin duda, pero muy complementarios a las necesidades de la persona que realmente quiere poner en marcha una empresa. Jon Landeta ya lo contó hace unos meses con bastante precisión cercana a la realidad y muchas personas podrían contar experiencias similares: las personas son lo más importante en cualquier proyecto empresarial naciente (bueno, en cualquier proyecto empresarial), más que la idea, más que el proyecto, más que el plan, más que la estrategia, etc.
¿Hace falta una incubadora de personas?, ¿un centro de terapia?, ¿un método para la desmomificación de ideas empresariales?
viernes, 9 de mayo de 2008
Sarcófagos de empresas
Etiquetas:
incubadoras
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