Llevamos ya unos meses explorando las posibilidades de creación de nuevos negocios en sectores emergentes y de crecimiento global. Volcados las últimas semanas en los lucrativos negocios de muerte y la economía del más allá, debemos hacer un alto en el camino para identificar modelos empresariales de la web 2.0.
Y es que nos hemos encontrado con un ejemplo brillantísimo de creación de valor empresarial alrededor de las redes sociales. Ese maná bíblico de promesas millonarias y pantalones vaqueros raidos, de oficinas supermolonas y de delitos 2.0.
El modelo de negocio es claro:
IDENTIDAD LEGÍTIMA
VISIÓN
Hacer del mundo un lugar de gente inmaculada, sin culpa ni humillaciones públicas.
Nótese la interesante correlación de esta visión con el tradicional imaginario judeo-cristiano de liberación de la culpa y explurgación del pecado mediante el arrepentimiento y posterior pago de bulas y otros beneficios eclesiásticos.
MISIÓN
Ser una compañía lider en la generación de estrategias de limpieza del rastro y la identidad digital.
Nótese que, de nuevo, las vinculaciones con el arraigado espíritu religioso -gran creador de negocios y de pulsiones de compra- hacen de este modelo un exitoso ejemplo de emprendizaje. ¿Quién no querría poner el contador a cero? En sus infidelidades matrimoniales, en sus pecadillos de juventud nunca confesados, en sus recaidas con el tabaco o el alcohol,...bueno, pues lo mismo para el rastro en internet. ¿Quién no querría, en el momento de necesitarlo -imaginemos alguien que pasa a ocupar un cargo de responsabilidad, con el riesgo que asume de ser expuesto a la opinión pública su pasado en la red- limpiar su rastro digital?
En fin, lo anterior lo pensamos nosotros solamente. En realidad, el anzuelo lo encontramos en la Cadena Ser, donde su texto presentaba así este servicio:
"Si se introduce un nombre de una persona conocida en un buscador, rápidamente aparecen miles de insultos y críticas", ha indicado Canals, algo que ha atribuido a la "cultura latina" de España, en la que el "cotilleo y la crítica fácil se han trasladado a Internet". Por eso el Observatorio ha impulsado un servicio para "salvaguardar" la identidad "legítima" de los usuarios que así lo demanden, con diferentes tarifas en función del grado de afectación.
Uno de los métodos para restaurar la imagen de una persona consiste en "inundar" la red de contenidos acerca del afectado, para que el "yo profesional" del usuario quede reflejado en Internet.
Además, se introduce al usuario en casi medio centenar de páginas de "alta virulencia", como Facebook o Twitter, creando perfiles que "son capaces de situarse en las primeras páginas de buscadores como Google".
Estos dos pasos resultan altamente efectivos, ya que al implantar en la red estos nuevos contenidos, las informaciones negativas quedan relegadas, como mínimo, a la segunda página del buscador, "a la que sólo llegan un 10% de los usuarios", ha subrayado Canals.
Duración
Un proyecto de restitución de la identidad de "mediana complejidad" puede alargarse entre tres y cuatro meses, ya que en muchos casos la información negativa aparece en medios de comunicación o en sus foros, más difíciles de desbancar en los buscadores.
Aunque el precio medio se sitúa en 3.000 euros, puede alcanzar los 500 euros en los casos más fáciles y los 6.000 euros en los más complejos, que "en muchos casos ya ni se aceptan, pues a lo mejor tardaría un año y medio en llevarse a cabo", ha aclarado el director del Observatorio.
"La blogosfera española se ha llenado de insultos hasta un punto insospechado", ha subrayado Canals, quien opina que "es un poco triste" que personas que no quieren aparecer en Internet se vean obligadas a pedir su servicio para hacer frente a informaciones falsas o vulneraciones de su intimidad: "Google se ha convertido en las modernas páginas amarillas".
¿Verdad que tiene mucho sentido? Realmente veremos en los próximos meses crecer este servicio porque tiene una demanda potencial muy amplia. Un ejemplo más de que hay vida más allá de la crisis. Recuerda: el día que te arrepientas de aquellas fotos que colgaste, el día que ya no quieras que aparezcan tus microposts, el día que quieras atacar ese blog que tanto te critica, el día que quieras censurar aquel artículo de periódico en el que se comentaba no sé qué sobre unos terrenos, el día que quiera ser otra persona diferentes,.....hay alguien ahí fuera que podrá ayudarte.