A mí esto de la posmodernidad me está volviendo loco, me está "liquidando" las neuronas o es que mi materia gris es tan sólida que ya no tienen nada entre tanto flow y tanto mashup. El caso es que han tenido que pasar más de 150 años desde Trabajo asalariado y capital (pdf), de Karl Marx, para encontrar por fin una solución a la explotación del obrero por el patrón. Leemos aquí que ya hay una solución informática para acabar con la tiranía de los hombres malos. Copio directamente:![]()
Es sofisticado, cruel, lacerante, homínido, catódico y nefrológico, todo a la vez. ¿Que te explotan? Corrompe. ¿Que te exigen más de la cuenta? Corrompe. Sí, sólo ficheros informáticos, pero corrompe. Es la solución para la liberación de los trabajadores del conocimiento. El cognitariado ha encontrado ya su vía de salvación, la putrefacción de los archivos informáticos a los que se reduce su trabajo. Era la corrupción, estúpidos, la corrupción de los muertos......Esta página http://www.xnet.se/fd/ nos permite crear un fichero corrupto a propósito. Y pensaréis, y para qué vale esto? Pues para simular que has ejecutado un trabajo que en realidad no has hecho, y así ganar tiempo para hacerlo, y para multitud de cosas más que prefiero no airear, que cada uno utilice su imaginación.
Lo que hace exactamente la web, es crear un fichero con el nombre que nosotros definamos, la extensión que seleccionemos de una gran lista (word, powerpoint, excel, y muchas más …) y el peso en megas que también indiquemos.
Sabiendo esto, imaginad que tenemos que entregar un informe en excel en el trabajo, al ejecutarlo apareceran simbolitos raros y se abrirá como corrupto, por lo que tendremos la excusa perfecta para ganar tiempo para realizar el informe y cargar la culpa a la dichos informática.
México 2009. Un país para ricos, lástima que no todos lo sean. Después de una empidemia semejante a la gripe aviar, menos de 100 muertos. En su mayoría gente con escasos recursos o enfermos desde antes. En un país pobre este número llegaría a los miles. No es el caso. En México a pesar de sus miles de limitaciones y dificultades, el liberalismo económico ha llegado hasta lo más profundo de los huesos. A pesar que las empresas tienen que hacer aportaciones para la seguridad social, la realidad es que todo mundo sabe que no cuenta con ese sistema en caso de enfermedad, aunque se pague por él. Resultado: la gente tiene que pagar al sistema, y tiene que pagar por su salud a través de organismos privados. Al final, el colmo de vivir en una realidad oficial, nunca aterrizada.