La innovación era el paraiso perdido, el eterno imposible y el sentido de nuestra existencia. Todos nuestros recursos, nuestra inteligencia y nuestra bondad humana (o lo que queda tras el doloroso fin del capitalismo, que por lo visto hay que volverlo a inventar) los dedicaremos a partir de ahora a romper moldes, a innovar lateralmente, a innovar disruptivamente, a innovar "por cojones", a innovar y luego emprender, emprender, crear, crea y emprende, emprende, aprende, juega al LEGO, hazte un plan de negocios con modelo abierto y....TACHÁN TACHÁN, les presentamos, de la mano de un espía privilegiado en el Alto Nilo:
La planta bloguera: The plant at Bowls Cafe in Kamakura sends entries to its blog site every day using sensors that pick up bio-electric signals and a computer that interprets and translates them into Japanese.
Nada más y nada menos. Tú pones un sensor de nada, se lo endiñas a una planta, a la planta le da gustirrinín, que se convierte en señales eléctricas reconocibles por un ordenador y el ordenador las convierte en palabras para un blog (ojo: encima la planta bloguean en japonés...si es que no hay nada como saber idimoas). Y algunos pensando en crear equipos de blogueros para bloguear para las empresas.
El capital humano ya no vale nada, bloguear ya no tiene valor, si hasta una planta puede hacerlo. Vean, vean aquí cómo bloguea la plantita. La blogosfera quizá en unos años sea una conversación entre plantas trepadoras, plantas vivaces y plantas carnívoras (¿o no lo es ya?).
Y en este enlce un video.
Que vale, que sí, que esto tendrá no sé qué cojo-aplicaciones que salvarán el mundo, pero yo es que me parto de risa. A este paso, los organismos unicelulares se van a poner a programar software libre y, ojo, que cuando lo hagan, igual empiezan un ataque coordinado y la liamos parda.
Claro que, visto de otra forma, ahí tenemos el gran negocio; dicen por aquí que hay una invasión de especies invasoras (no, no digo inmigrantes, que alguno ya lo estará pensando, digo especies vegetales) y la Hierba de la Pampa es un desastre que crece en cualquier rincón, acabando con los especies autóctonas. Pues nada: en lugar de gastarse millonadas en planes experimentales de recuperación, TENEMOS LA GRAN IDEA DE NEGOCIO EMPRENDEDOR, UNA START-UP silliconvalleyzante: una empresa de software íntegramente formada por miembros de esta especie.
Plan de reclutamiento de personal: recoger 50.000 individuos de los arcenes de la autopista A-8, un breve periodo de formación en técnicas de programación (por ahora, sólo sabemos que bloguean, pero de ahí a montar un programilla de esos tampoco hay mucha distancia) y listo.
Plan comercial: tienes una empresa de software libre basada en la economía de la gratuidad (reconozcámoslo, sale muy baratito el precio de coste, así que casi se puede regalar el producto final) y encima salvas el ecosistema, la zoosfera y vete a saber qué cosas más.
Y si la idea sale bien, te convertiras incluso en una buena práctica.
Conclusión final: esto nos hace pensar que los androides no soñaban con ovejas eléctricas; simplemente, soñaban con plantas que bloguean.
lunes 10 de noviembre de 2008
La innovación era esto, plantas que bloguean
Etiquetas:
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2 comentarios:
Pues dirás lo que quieras, Manu, pero yo estoy convencida de que un ficus empachado de abono nitrogenado dice cosas más interesantes que muchos que conozco yo...
@Eva: vaya, vaya,...Blonde in Black, encantado de conocerte y de hablar virtualmente, como si no nos conociéramos ;-)
La verdad es que es de coña la noticia. En realidad, creo que hace tiempo que una mente superior (y que creemos inferior, como las plantas) gobierna el mundo y lo llena de palabras, libros, periódicos, conceptos, poguerpoins y la mayoría es verborrea. Empezando por mí, que esto de los blogs (dos a falta de uno) es pura terapia.
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